El clima severo hizo que el Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth cerrara alrededor de las 6:00, hora local, según la Administración Federal de Aviación.
Las «pistas de aterrizaje no están operativas mientras son tratadas por la nieve y el hielo», dijo la institución en su perfil oficial de Twitter.
El sistema de tormentas ha traído lluvia helada en gran parte del país y se espera que el centro de Kentucky, Syracuse y el norte del estado de Nueva York registren varias pulgadas de nieve esta madrugada, informó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, en inglés).
Cerca de 108 millones de estadounidenses ya sufren los estragos de este fenómeno meteorológico mientras otros seis millones de personas están bajo advertencia de tormenta de hielo desde las primeras horas de este jueves.
Por otro lado, en Texas más de 63 mil clientes están sin electricidad desde las 10:30, hora local, según el sitio web PowerOutage.us.
Tennessee fue el segundo territorio que registró más apagones, con más de 32 mil personas afectadas, seguido por Arkansas, con más de 26 mil.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, advirtió a los residentes a principios de esta semana de los posibles cortes de energía, sugirió evitar los viajes en las carreteras ya que “habrá miles de millas extraordinariamente peligrosas».
Aún así, los meteorólogos afirman que el impacto de la tormenta invernal de esta semana en Texas no será tan grave como la registrada en febrero de 2021, cuando el estado sufrió un frío extremo que paralizó su sistema eléctrico.
La tormenta del año pasado trajo siete días de temperaturas bajo cero, en comparación con los tres días que se esperan esta semana, explicó el NWS.
La tormenta invernal de 2021 causó daños por un valor de miles de millones de dólares y se le atribuyen 247 muertes, 161 de ellas por «lesiones relacionadas con la exposición al frío», según un informe del Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas.
El Consejo de Fiabilidad Eléctrica de Texas, que opera la mayor parte de la red eléctrica del estado, fue objeto de intensas críticas tras el desastre del pasado invierno.
El miércoles, la organización trató de tranquilizar a los residentes diciéndoles que ha hecho mejoras y aseguró que hay suficiente capacidad para satisfacer la elevada demanda de energía que se había previsto.
En Kentucky, el gobernador Andy Beshear declaró el estado de emergencia el miércoles, diciendo que el sistema meteorológico podría traer de un cuarto a tres cuartos de pulgadas de hielo hasta el viernes.
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