En el primer trimestre del año Destatis registró aún un crecimiento del PIB del 0,8 por ciento, pero los estragos del conflicto en Ucrania y la crisis energética derivaron en la situación actual.
La situación bélica mencionada agravó la economía global, aún aquejada por los efectos de la pandemia de la Covid-19, a lo que se sumó ahora la inflación, especialmente en el sector energético y carburantes.
Ello afectó el motor tradicional de la economía germana, como es la exportación, así como el consumo público y privado, pilar importante para el crecimiento de la potencia europea, lastrado por la inflación más alta en décadas, alerta Destatis.
La Federación de la Industria Alemana (BDI) apuntó por su parte que, a tenor de esos datos, el peligro de caer en recesión es cada vez más probable.
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