Ramos es considerado una de las figuras clave en la vuelta de la democracia al país y a la caída de la dictadura de Ferdinand Marcos.
Durante la revuelta popular pacífica en las calles de Manila en 1986, desertó del bando de Marcos, donde fungía como responsable de la Policía y resultó uno de los factores esenciales para su posterior derrocamiento.
Su actuación le valió el cargo de jefe de las Fuerzas Armadas en el gobierno que dirigió Corazon Aquino desde 1986 hasta 1992, cuando se impuso en las primeras elecciones bajo la nueva Constitución.
Ramos ocupó la presidencia del país entre 1992 y 1998, una época en que el archipiélago se abrió a la inversión extranjera y fue considerado como uno de los tigres económicos de Asia por su crecimiento económico hasta la crisis de 1997.
El palacio presidencial de Malacañang, ocupado hoy por Ferdinand Marcos Jr., hijo del depuesto dictador, transmitió hoy sus condolencias a la familia en un comunicado.
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