Esa medida la argumentaron por condiciones macroeconómicas desfavorables y por la retirada masivas de aparatos respiratorios defectuosos para la apnea del sueño.
La empresa, que emplea a casi 80 mil personas, registró en el tercer trimestre una pérdida neta de mil 300 millones de euros debido a las máquinas defectuosas.
Philips no estuvo a la altura de las expectativas en los recientes años, reconoció ante los periodistas su nuevo director general, Roy Jakobs, y agregó que se enfrentan a múltiples desafíos.
Los recortes de empleos conciernen principalmente a los Estados Unidos, Países Bajos, India y China, declaró.
El grupo prevé destinar 300 millones de euros en los próximos trimestres a las labores de restructuración.
La empresa registró una baja de las ventas del cinco por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, a cuatro mil 300 millones de euros.
Este lunes, el título de Philips perdió 0,75 por ciento en la Bolsa de Ámsterdam, cuyo índice AEX retrocedió 0,46 por ciento. La semana pasada, su anterior director general, Frans van Houten, dejó el cargo, seis meses antes de lo previsto y tras 12 años al frente del grupo.
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