De este modo, se superó el nivel del 95 por ciento exigido por una normativa federal alemana para el 1 de noviembre. Sin embargo, el reglamento estipula que cada tanque individual debe cumplir con este requisito (actualmente no es así, algunas plantas lo superan, otras no lo alcanzan).
Las instalaciones de almacenamiento compensan las fluctuaciones en el consumo de gas y forman una especie de sistema de amortiguación para el mercado.
En el pasado, hasta el 60 por ciento del consumo en Alemania en los días fríos de invierno se cubría con las instalaciones del país.
Rusia no suministra gas a Alemania desde el 1 de septiembre. Actualmente, Alemania recibe el combustible a través de gasoductos de Noruega, Bélgica, Países Bajos y Francia.
A finales de año se pondrán en marcha tres terminales de desembarco de gas natural licuado (GNL) en las costas germanas del mar del Norte y el Báltico.
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