El primer filme sobre el también conocido como Día de las Brujas data del año 1905 con el título de Halloween, y como era normal en esa época, fue rodado mudo, en blanco y negro, con tomavistas y escaso montaje.
Las calabazas huecas con velas en su interior o el “truco o trato” con el que los niños consiguen caramelos de los vecinos, también han sido llevadas al cine de animación, con numerosas producciones de Disney, como Pesadilla antes de Navidad, con la cual los realizadores estadounidenses Tim Burton y Henry Selick presentaron al protagonista Jack Skelleton, el rey de la ciudad de Halloween.
En los últimos años, se llevaron a la pantalla otros filmes de esta misma categoría que giran en torno a la festividad del Día de los Muertos, la versión mexicana de Halloween, con sus calaveras, sus tumbas decoradas y sus altares familiares, como es el caso de la cinta Coco, ganadora del premio Oscar en 2018.
En el séptimo arte la celebración cobró mayor fuerza en el género de terror. La noche de difuntos era la cita anual preferida del psicópata de la máscara blanca Michael Myers para cometer sus crímenes en la saga de trece películas de La noche de Halloween, del cineasta norteamericano John Carpenter.
Según la historiografía, la tradición de Halloween tiene un origen europeo, en Irlanda del Norte, cuyos emigrantes la llevaron a Norteamérica, donde sufrió cambios que fijaron lo que hoy se conoce como la Noche de Brujas.
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