Pese a dicho dato esperanzador el nivel de inflación se mantiene aún en el nivel más alto en 40 años.
Dicho indicador se mantiene alto debido al ascenso de los precios de la electricidad y el gas, así como de los alimentos y de las bebidas no alcohólicas, según la Oficina.
El director económico de la ONS, Grant Fitzner, dijo que, si bien el IPC está aún en niveles históricos, la desvalorización se ralentizó debido a una caída de los precios del carburante.
Los precios del tabaco y la ropa también aumentaron, pero de nuevo por menos de lo apreciado el año pasado en esta época. Esto fue parcialmente compensado por los precios en restaurantes, cafeterías y pubs, que subieron este año en comparación con la caída del año pasado, agregó Fitzner.
La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR), que supervisa las cuentas públicas del Reino Unido, estimó que el IPC británico pueda bajar en 2023 al 7,4 por ciento.
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