El país abrirá a partir de hoy jornadas de un año preelectoral, donde la seguridad será la tarea primaria para el gobierno luego de obtener apoyos sin precedentes a su Plan de Control Territorial (PCT) y al régimen de excepción, y alcanzar como promedio, menos de un homicidio al día.
El enfrentamiento a las pandillas o maras que permitió la captura de más de 140 de sus presuntos miembros en las últimas 48 horas del año que cerró, marcaron la decisión gubernamental de mantener los cercos de seguridad como expresión de la V fase del PCT.
Dentro de unos días, el 3 de enero, comienza el calendario para las elecciones de 2024 e indudablemente el tema de seguridad será uno de los que influirá en el desarrollo de la campaña en la cual al menos 12 partidos políticos entrarán al ruedo por obtener la butaca presidencial que hoy ocupa Nayib Bukele, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Comenzará la cuenta regresiva para celebrar la elección general de 2024 para elegir presidente de la república, alcaldes y diputados. Los preparativos comenzaron a tomar forma en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), en las cuales salvadoreños de aquí y del exterior decidirán en las urnas el futuro del país.
Será un reto para el presidente Bukele mantener el 94.9 por ciento que le confieren las encuestas en el apoyo de sus compatriotas, según datos compartidos por el Centro de Investigación, Estudios Sociales y Económicos de Centro América (Ciesca), que reafirma un crecimiento favorable en sus niveles de aceptación durante los últimos seis meses, del 3.8 por ciento.
Reelección, gestión del Bitcóin y de la Pandemia de Covid-19 fueron temas que marcaron los estudios de importantes centros de pesquisas como el Instituto de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centro Americana “José Simeón Cañas” (UCA).
Los muestreos reafirmaron en una proporción del 79 por ciento el apoyo a la reelección, aunque difieren las interpretaciones de la Constitución en ese sentido.
Sin embargo, las consultas apenas le dan a Bukele un ocho por ciento por su apuesta con el Bitcóin, la moneda de curso legal que promovió y que ahora parece va de capa caída.
Al terminar el 2022, medios locales reflejaban que el mandatario tenía la aprobación mayoritaria de la población salvadoreña, y los resultados se constataban en al menos 10 estudios de opinión realizados durante el año 2022.
Mantener esos números es un reto impresionante más cuando en los días finales del año un escándalo de corrupción salpicó al partido en el gobierno y su saga pudiera estar en el orden del día de este 2023, un año que pudiera marcar un antes y un después en la política local.
jha/lb
















