Esta medida decepcionó a algunos inversores que esperaban la entidad relajara aun más su política de control de la curva de rendimientos.
El mes pasado el BOJ sorprendió al mercado al elevar su límite de rendimiento a 10 años del 0,25 por ciento al 0,5, duplicando la banda permitida por encima o por debajo de su objetivo de cero.
Desde entonces, se especuló con la posibilidad de que la institución modificara aun más su política de control de la curva de rendimiento o, incluso, la suprimiera.
En una reunión de política monetaria de dos días, el BOJ dejó intactos, por unanimidad, sus objetivos de control de la curva, fijados en el -0,1 por ciento para las tasas a corto plazo y en torno al cero por ciento para el retorno a 10 años.
Tampoco modificó su orientación, que permite que el rendimiento de los títulos a 10 años se mueva 50 puntos básicos a cada lado de su objetivo del cero por ciento.
El dólar llegó a ganar 2,7 por ciento frente a su par japonés, a 131,58 yenes, antes de recortar sus ganancias. En su última cotización, el avance fue del 1,1 por ciento, a 129,475 yenes.
En cuanto al euro mejoró 1,7 por ciento y la libra esterlina 1,6, a 140,65 y 159,85 yenes, respectivamente. El dólar australiano mejoró 1,3 por ciento.
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