Bajo el título «Pensiones: no a esta reforma injusta y brutal», la campaña dio inicio el pasado miércoles y fueron sumándose del orden de cien mil firmantes diarios, lo que Laurent Berger, dirigente del mayor sindicato del país (CFDT), consideró “un éxito” y pidió difundir ampliamente “para darle aún más peso y hacer oír nuestra oposición”, según declaró.
Por su parte Philippe Martinez, secretario nacional de la CGT, subrayó el éxito de la iniciativa sindical y añadió que “se dan todos los ingredientes para que esta movilización sea muy, muy fuerte».
El texto que acompaña a la petición resume los argumentos de los sindicatos contra un proyecto que pretende retrasar la edad legal de jubilación a los 64 años y alargar el periodo cotización, y señala que “esta medida no está justificada: el informe del Consejo de Orientación de Jubilaciones indica claramente que el sistema de pensiones no está en peligro. No hay emergencia financiera”.
Además, los sindicatos recordaron que la reforma “golpeará duramente a todos los trabajadores, especialmente a los que empezaron a trabajar pronto, a los más precarios, cuya esperanza de vida es inferior a la del resto de la población, y a aquellos cuyos trabajos no son reconocidos como duros”.
Por todo ello, concluyeron que la propuesta gubernamental “es la opción de la injusticia y la regresión social”, y señalaron que “otras soluciones son posibles”.
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