Los titulares de los partidos Juntos por el Perú (JP), Roberto Sánchez, y Podemos Perú, José Luna, comunicaron por separado la decisión a la Presidencia de la República.
Sánchez argumentó que la presidenta y su primer ministro, Alberto Otárola, son los responsables políticos de los asesinatos de indígenas aymaras y quechuas y miembros del movimiento social, en la represión de grandes protestas gubernamentales.
Debido a ello, “por respeto a dignidad de pueblo en protesta no acudiremos a su convocatoria”, dice el mensaje, que demanda a boluarte que “dé un paso al costado, renuncie inmediatamente”.
Señaló también lo que consideró absoluta falta de autocrítica gubernamental por su errática actuación frente a la crisis política y social.
Por su parte, el empresario centro-derechista Luna cuestionó el manejo de la crisis por la administración de Boluarte, que desde el 7 de diciembre último ha dejado un saldo de 60 muertos y consideró “inviable un diálogo “con un primer ministro manchado con la sangre del pueblo”.
“No asistiremos a la reunión en el Palacio de Gobierno hasta que el Ejecutivo exija al Congreso la aprobación de nuestra propuesta de adelanto de elecciones para el 2023”, manifestó.
Previamente anunció su rechazo al diálogo el secretario general del izquierdista Partido Perú Libre (PPL), Vladimir Cerrón, quien en un escueto mensaje señaló que el PPL no participará “mientras los implicados en la ejecución extrajudicial de hermanos peruanos no salgan del Gobierno”.
El presidente del centrista partido Acción Popular, Mesías Guevara, dialogó con Boluarte ayer y le dijo que, si el Congreso no aprobara el adelanto de las elecciones generales, ella debe renunciar para precipitar los comicios; aunque Guevara fue contradicho por la bancada parlamentaria del viejo partido.
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