En el puesto instalado a orillas del llamado Lago Sagrado que comparten los dos países, los pobladores de ambos lados de la frontera, comerciantes y turistas extranjeros, acreditan su salida legal del país.
Luego del trámite se embarcan en lanchas de pasajeros hasta el lado boliviano del lago, donde ingresan por el control fronterizo de Copacabana.
Los puestos migratorios oficiales peruanos de Desaguadero y Kasani están cerrados desde enero pasado por el bloqueo de carreteras en la región de Puno, como parte de una larga protesta social que demanda la renuncia de la presidenta Dina Boluarte.
El cierre de vías impide a la vez el paso de centenares de camiones bolivianos con productos para Perú y para su embarque a destinos de ultramar en los puertos sureños de Ilo y Matarani.
Un equipo periodístico de una televisora local tuvo que volar de Lima a La Paz, para desde allí acceder a la frontera boliviano-peruana con el fin de hacer un reportaje en el que mostró pobladores controlando que los vehículos no crucen.
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