El informe señaló que el crecimiento económico del producto interno bruto PIB británico continúa siendo tenue, cuando crecerá tan solo 0,4 por ciento este año al verse afectado por la política monetaria y fiscal para contener la inflación.
Esa tibia alza además se debe a los efectos prolongados de disrupciones comerciales, según advertencias del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Tal y como recoge la publicación para Reino Unido el crecimiento repuntará de forma gradual hasta el uno por ciento en 2024 a medida que la desinflación alivie los ingresos reales. De cara a 2025 y 2026, la expansión se beneficiará de unas condiciones monetarias y financieras más aflojadas
De su lado, la caída de los precios de la energía y el aumento de los recursos no utilizados contribuirán a reducir la inflación al entorno del 5,25 por ciento para finales de 2023 para quedarse por debajo del dos por ciento a mediados de 2025.
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