Se trata de su temporada de viajes con posibles transformaciones y comenzar antes, en primavera, y terminar en otoño, ya que el cambio climático afecta a los hábitos de los turistas.
El consejero delegado de TUI, Sebastián Ebel, se refirió a ello en medio de un verano plagado de fenómenos meteorológicos extremos en el sur de Europa y tras anunciar que TUI podría tener que hacer frente a unos gastos de hasta 25 millones de euros por incendios forestales en Rodas, Grecia.
Esta experiencia lleva a la empresa a plantearse la introducción de un seguro para sus clientes que viajen a destinos que puedan verse afectados por fenómenos relacionados con el cambio climático, como los incendios forestales, explicó Ebel.
Pero el cambio climático también podría beneficiar al turoperador, ampliando su temporada y abriéndole nuevos destinos. Añadió que se centrarían en nuevos destinos en los países nórdicos, las costas de Bélgica y Polonia y otros, ya que los turistas buscan climas más frescos.
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