Ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el jefe de Gobierno recordó que Santo Domingo también emplea esos recursos y reivindicó su reparto equitativo, en el marco de un conflicto bilateral por la construcción de un canal de riego en el río Masacre.
Henry afirmó que su país opta por la vía del diálogo y la negociación para arreglar de forma pacífica las diferencias, respetando el acuerdo firmado de buena fe entre los Estados en 1929 y en 2021.
La historia nos recuerda a diario que la violencia con un país hermano solo trae amarguras que se transmiten de generación en generación, dijo Henry, en alusión del trágico episodio conocido como la Masacre del Perejil donde murieron de 12 mil a 35 mil haitianos.
El jefe de Gobierno señaló el torrente es fuente de fricción histórica entre los países y alentó a no volver a resucitar esas heridas o crear otras.
Los haitianos son un pueblo generoso y solidario que cree en el diálogo y en la posibilidad de compartir equitativamente los recursos comunes en un clima de respeto mutuo, manifestó.
Durante su discurso, en el cual reiteró el llamado a desplegar una fuerza multinacional que ayude a la Policía a contener a las pandillas, Henry señaló que su país necesita retornar a la normalidad.
También se comprometió con realizar elecciones y subrayó que solo un Gobierno legítimo que se desprenda de sufragios libres, transparentes y justos, podrá hacer frente a la tarea de refundación territorial, económica, social e institucional.
Para ello llamó a los haitianos a trabajar junto con las autoridades para combatir a los grupos armados, restablecer la seguridad y alcanzar el poder en las urnas.
El Gobierno seguirá hablando con todos los actores políticos y de la sociedad civil de forma que podemos encontrar un consenso histórico para encontrar una salida a la crisis, aseguró el primer ministro.
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