Se trata de una medida impuesta al inicio de la pandemia de la Covid-19 en 2020, aunque deberán presentar a su llegada una reserva de hotel y billete de regreso.
Un mes antes, China levantó la prohibición de viajes organizados a más de 70 destinos, incluido este país magrebí, una restricción que se mantenía en vigor desde la crisis sanitaria.
El Gobierno tunecino considera China un nicho de mercado con gran potencial que le permitirá diversificar su oferta, centrada principalmente en el turismo de playa y balneario, y se marcó como objetivo recibir una media anual de 100 mil visitantes, frente a los 30 mil llegados un año antes de la pandemia.
En los cinco primeros meses del año, cerca de tres millones de viajeros de todo el mundo eligieron Túnez como destino, lo que refleja un aumento del 3,3 por ciento con respecto a 2019, año de referencia del sector, durante el cual recibió cerca de 9,5 millones de visitas.
Hasta junio, los ingresos alcanzaron los 508 millones de euros, una cantidad récord desde la crisis sanitaria y un alivio para sus reservas de divisas, ya que el país se enfrenta a una deuda pública sin precedentes, que alcanza el 80 por ciento de su Producto Interno
Bruto (PIB).
El turismo representa el 14 por ciento del PIB tunecino y del que dependen 400 mil empleos directos e indirectos.
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