El problema entre Israel y Gaza se tradujo a nivel de mercados en una subida del precio del petróleo y del oro.
A la inquietud por la situación geopolítica se unió la perspectiva de unas elevadas tasas de interés que no darán tregua a corto plazo, tras datos estadounidenses que mostraron un repunte del gasto de los consumidores en septiembre.
El ánimo de los inversores es frágil, mientras las autoridades israelíes y palestinas intercambiaban acusaciones, complicando el ya tenso viaje a la región del presidente de Estados Unidos, Joe Biden.
Las noticias ayudaban a impulsar más del dos por ciento los precios del crudo, mientras que los flujos de refugio disparaban el oro 1,1 por ciento, a 1,945 dólares la onza, muy por encima de su reciente mínimo de 1,809 dólares.
El índice de acciones mundiales de MSCI cedió 0,2 por ciento, el paneuropeo STOXX 600 restó 0,6 por ciento y los futuros de Wall Street bajaron 0,4-0,5 por ciento.
Los valores tecnológicos, que suelen sufrir si suben las tasas de interés, se vieron presionados. Las acciones de Nvidia cayeron tras conocerse que el gobierno de Estados Unidos planea detener los envíos a China de más chips avanzados de inteligencia artificial.
Por su parte, el fabricante de los Países Bajos de semiconductores ASML era uno de los que más lastraba en el mercado europeo, con un desplome del 1,8 por ciento tras advertir de ventas planas en 2024. Los mercados están ahora a la espera de los resultados de Netflix y Tesla.
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