El mandatario reconoció el sacrificio de los médicos, parte de un total de dos mil 216 profesionales y otros trabajadores de la salud que, según dijo, estuvieron en la primera línea de lucha contra la pandemia, por servir a su país.
Comparó a los trabajadores sanitarios con Daniel Alcides Carrión, médico peruano en cuyo homenaje se estableció la jornada, fallecido el 5 de octubre de 1885, víctima de la bacteria causante de la llamada ‘verruga peruana’ que se inoculó para experimentar el mal y contribuir a la búsqueda de su cura.
Destacó también las protestas de médicos y otros profesionales del sector, en demanda de provisión de medicinas, insumos medios de protección y otras herramientas para atender a los contagiados por el coronavirus, y sus marchas por reclamos salariales.
Castillo señaló que pese al gran sacrificio del personal sanitario, casi 200 mil peruanos murieron víctimas del virus y, según el ministro de Salud, Hernando Cevallos, fallecieron principalmente por la precariedad del sistema de atención.
Por ello, añadió el mandatario, ‘la salud nunca más debe ser un servicio, debe ser un derecho del pueblo peruano’, para lo cual es necesario disponer recursos para que las familias no mendiguen atención o medicinas, según dijo.
Calificó el abandono y la desatención a los trabajadores del sector como un problema histórico, motivado por situaciones políticas o simplemente por un modelo económico (neoliberal).
El jefe de Estado planteó igualmente la necesidad de fortalecer la atención primaria y que el personal médico llegue al pueblo.
Señaló que se deben cerrar las brechas sociales para hacer ‘un Perú más justo, mas cercano al pueblo’ y construir mejores hospitales para los más necesitados y tener más médicos en todo el país.
El ministro de Salud, Hernando Cevallos, médico de profesión, elogió el ejemplar comportamiento de sus colegas y llamó a la sociedad ‘a que nos ayude en este trabajo para superar esta pandemia y construir una mejor sociedad para todos’.
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