El vocero del Comité Superior de Aseguramiento a los comicios, el brigadier Ghaleb Al-Attiyah, anunció que sus efectivos ocuparon posiciones en los ocho mil 270 colegios previstos para la consulta.
A juicio del portavoz del Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas iraquíes, el mayor general Yahya Rasoul, hay plena capacidad de los militares para garantizar seguridad durante el proceso.
Rasoul enfatizó en que habrá firmeza y cero tolerancias para quien intente alterar el curso del ejercicio comicial.
‘Hay fuerzas de reserva listas para enfrentar emergencias’, apuntó.
Mientras, el jefe de la coalición al-Fatah, Hadi al-Amiri, afirmó que la victoria sobre el terrorismo se obtuvo con sangre iraquí sin apoyo estadounidense, por lo tanto, no es necesaria esa presencia para las elecciones.
Al-Amiri agregó que llegaron para quedarse las Unidades de Movilización Popular (al Hashd al Shaabi), creadas a pedido del líder religioso iraquí, Ali Sistani, pese a la aversión contra ellas de Estados Unidos.
Al Hashd al Shaabi desempeñó un papel clave en la victoria estratégica en 2017 sobre la banda terrorista Estado Islámico que en 2014 llegó a ocupar un tercio del territorio iraquí.
Con posterioridad, el Gobierno las incorporó a las Fuerzas Armadas.
Las elecciones en la nación mesopotámica pondrán en juego 329 escaños a los cuales aspiran más de tres mil 200 candidatos.
El ejercicio comicial se realizará un año antes de lo fijado ante una demanda de manifestaciones masivas que ocurrieron a partir de finales de 2019.
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