En un discurso retransmitido por el canal Al Manar, dijo que debía responderse a una oferta de Irán de construir dos plantas de electricidad con las cuales habría un alivio de la situación actual.
El tema energético, apuntó, debe estar en la prioridad uno del ejecutivo y si hay un veto estadounidense, el gabinete debía actuar con valentía y avanzar hacia una solución.
Nasrallah emitió un llamamiento al Gobierno para que solicite una excepción de Estados Unidos y empresas libanesas compren combustible a Irán y en tal caso, el Partido de Dios abandonará su operación de traer hidrocarburos desde la república islámica.
Durante otra parte de su alocución, el jefe de la Resistencia islámica libanesa consideró que Tarek Bitar, el juez encargado de investigar la explosión en el puerto, utiliza la sangre de las víctimas al servicio de objetivos políticos.
Hizbulah mantendrá su exigencia de resultados en la pesquisa, porque está entre quienes resultaron heridos moral, política y en los medios por la tragedia, adelantó.
La investigación, subrayó, debía comenzar por identificar a quien o quienes trajeron el barco con el nitrato de amonio que originó la detonación, tras varios años mal cuidado en la terminal portuaria.
Lo que ocurre con el proceso en la actualidad, acotó, es un error muy grande que no conducirá a la verdad ni a la justicia.
Bitar continúa con los mismos errores de su antecesor Fadi Sawan, aseguró, y lo tildó de selectivo y politizado; con él, precisó, las familias de las víctimas no llegarán a la verdad.
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