La investigación preliminar incluirá al titular de Defensa, Wálter Ayala, y al secretario general de la Presidencia, Bruno Pacheco, y también contra quienes resulten responsables por el posible delito de tráfico de influencias, debido a las presuntas presiones a favor de dos oficiales del Ejército y uno de la Fuerza Aérea.
La acusación de las presiones fue hecha por los ex jefes del Ejército peruano, José Vizcarra, y de la Fuerza Aérea, Jorge Chaparro, tras ser relevados de sus cargos, para los que habían sido designados solo tres meses antes.
El Ministerio Público informó que el primer paso de la indagación fue el análisis de las declaraciones de Vizcarra y Chaparro a la prensa y ante una comisión parlamentaria.
El siguiente será tomar las declaraciones de los ex militares, del ministro Ayala y del secretario Pacheco, en los próximos días.
La investigación fue emprendida a pedido de la Procuraduría Anticorrupción, la cual, según el exprocurador de la especialidad, actuó de manera apresurada al plantear la solicitud.
El exprocurador Anticorrupción Antonio Maldonado declaró que la denuncia que motivó la indagación de la Fiscalía fue apresurada, al igual que el señalamiento de diversos delitos contra Ayala y Pacheco.
De otro lado, el pleno del Congreso de la República acordó interpelar la semana próxima a Ayala, quien deberá responder más de 40 preguntas, aunque ayer también fue interrogado por la comisión de Defensa del Parlamento.
Ayala aseguró que está tranquilo porque no ha cometido ninguna ilegalidad y negó que sean importantes o lo inculpen conversaciones por mensajería telefónica con el exgeneral Vizcarra, copias de las cuales este entregó ayer a la citada comisión.
En otro frente, la legisladora de extrema derecha Patricia Chirinos pidió ampliar la denuncia de violación constitucional que formuló contra Ayala para que se tome la declaración sobre el tema, del presidente peruano, Pedro Castillo.
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