Medios de prensa especializados de Internet, boletines electrónicos y turoperadores europeos como el español Buen Viaje a Cuba, coinciden en que esa playa es perfecta para una escapada de estos tiempos, por su belleza y la seguridad sanitaria anunciada por las autoridades.
Sin embargo, algunas personas desconocen la riqueza histórica de la playa, distante unos 140 kilómetros hacia el este de La Habana, la capital insular.
Varadero, prevista para mayo próximo como sede de la Feria Internacional de Turismo FITCuba 2021, tiene a la náutica recreativa como su principal bandera, por supuesto eje del país en la modalidad de Sol y Playa.
El escudo de Varadero lo dice todo: círculos concéntricos que simbolizan evidencias aborígenes, un fortín español como muestra de la colonización y trazos en representación de 10 familias de la ciudad de Cárdenas, fundadores de la villa.
Oficialmente fundada el 5 de diciembre de 1887 por la fusión comunal nombrada Los Decembrinos, se fabrican allí varias casas de madera y tejas españolas, para luego conocerse el sitio a partir, sobre todo, del auge de las regatas de remo.
La formación geológica del lugar proviene de la era cuaternaria y el nombre de la península donde está, Hicacos, responde a un árbol verde de hojas espinosas, típico cactáceo que en sus tiempos cubría esta porción de 22 kilómetros de largo (su parte más ancha es de 700 metros).
Para la costa norte, la naturaleza deparó una franja de arena inigualable y el flanco sur protege la Bahía de Cárdenas. Es un municipio de 26,6 kilómetros cuadrados, el más relevante polo turístico de Cuba.
El nombre de Varadero proviene de ser una costa arenosa de poco calado en la cual encallaban barcos llevados por la marea.
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