Las informaciones dan cuenta de una solicitud formal remitida por Bagdad al presidente estadounidense Joe Biden, a fin de reanudar conversaciones sobre las relaciones bilaterales y la retirada de tropas del país norteño.
Ese diálogo comenzó bajo el mandato del exprsidente Donald Trump y su agenda contempla diseñar el futuro de la relación entre Estados Unidos e Iraq.
Bagdad y Washington llegaron a estar en tensión, tras los asesinatos del general iraní Qassem Soleimani y el jefe de las Unidades de Movilización Popular, Abu Mahdi al-Mohandes, cometidos por la fuerza aérea norteamericana en Bagdad.
Indignados, los legisladores iraquíes aprobaron una resolución no vinculante para expulsar a las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos.
Sin embargo, las relaciones mejoraron al asumir Mustafá al Kazemi como primer ministro, aunque algunos partidos continúan pidiendo la retirada de los militares estadounidenses.
Hasta ahora, se registraron dos sesiones de conversaciones estratégicas entre Iraq y Estados Unidos que abordaron la presencia militar norteamericana, los grupos de milicias fuera de la autoridad estatal iraquí y la crisis económica del país árabe.
La Casa Blanca responsabiliza a grupos de las Unidades de Movilización Popular con los ataques contra personal e intereses estadounidenses, aunque nunca presentó pruebas para apoyar su denuncia.
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