Según anunció el Fondo Vial Etíope, durante los próximos 10 años la longitud de sus autopistas rápidas crecerá hasta al menos mil 600 kilómetros, un ascenso muy importante para las estructuras de conexión del país y el denominado Cuerno Africano.
Así presentó el proyecto de crecimiento el jefe del Equipo de Planificación de Infraestructura Vial del Fondo, Sadiya Beshir, quien explicó que la construcción de vías para tráfico de alta velocidad no interrumpirá la modernización de caminos en el territorio.
Trabajamos duro para desarrollar todas las carreteras, desde las autovías y autopistas hasta las calles convencionales y las rutas no pavimentadas, con las señalizaciones y el resto de las condiciones exigidas para poder garantizar la seguridad del tránsito, comentó Beshir.
“Algunas de las autopistas más modernas son Addis Abeba-Adama (capital de la región de Oromía), Modjo-Hawassa, de territorio oromo a la principal ciudad de Sidama, y Dire Dawa–Dewele, que se acerca a Djibouti”, explicó.
Nuestro plan de crecimiento, subrayó, “ayudará a cumplir la aspiración de convertir a Etiopía en uno de los símbolos de prosperidad en África y emana de la gran visión de desarrollo marcada por el gobierno federal para el año 2030”.
Ese proyecto es muy importante para el desarrollo económico y social nacional, y, además, clave en el mejoramiento de la integración con los países vecinos, porque comprende construir infraestructura vial adicional para conectar Etiopía con Djibouti, Eritrea y Sudán, aseguró.
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