Al Banco Central le quedan alrededor de 1,5 mil millones de dólares para subvenciones y su directiva no está dispuesta a mantenerlas, indicó.
Según Riad Salameh, gobernador de esa institución, se requiere de un plan para distribuir una tarjeta prepaga a las familias necesitadas y acabar con la protección a mercancías.
En teoría, el Banco Central dispone de 16 mil millones en reservas brutas de moneda extranjera, de las cuales solo puede usar 1,5 mil millones, en tanto el resto es intocable.
El titular en funciones de Finanzas agregó que solo el Parlamento pudiera aprobar la cifra de mil millones de dólares para el programa de tarjetas prepagas.
‘No estamos autorizados a pedir prestado sin un mandato del Congreso porque el préstamo será en dólares y vendrá del Banco Central’, apuntó.
En la actualidad, Líbano gasta seis mil millones de dólares al año en subsidios, a razón de 500 millones mensuales; la protección al combustible, por ejemplo, cuesta unos tres mil millones al año.
Las autoridades comprendieron que ese programa de subvenciones resultó ser un fracaso, porque muchos comerciantes acumularon bienes y los llevaron de contrabando a Siria y otros países.
Wazni explicó que el sistema de tarjetas prepagas garantiza ayuda para los más necesitados y evita los escapes de productos al extranjero.
Los estudios confirman que al menos 800 mil familias libaneses recibirían un apoyo sustancial con la tarjeta prepaga, al defenderlas de la recesión económica, la devaluación de la moneda nacional y el impacto de la pandemia de la Covid-19.
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