Diab tenía previsto viajar los venideros días 17 y 18 a la vecina nación para concretar un acuerdo mediante el cual Bagdad proporcionaría unas 500 mil toneladas de crudo a cambio de servicios médicos.
Sin embargo, en las últimas horas el gobierno libanés anunció la postergación de esa visita, aunque en días recientes ambos Estados dieron el visto bueno a ese novedoso intercambio.
La prensa local comenzó aquí a especular sobre una supuesta negativa del movimiento del jefe del Gobierno interino expresada por el primer ministro designado, Saad Hariri.
Según un comunicado de la oficina mediática de Hariri, se trata de un informe fabricado a cargo del diario al-Akhbar.
Esa noticia, dice la nota, es 100 por ciento incierta y carece de conexión con la verdad y además constituye un abuso deliberado de los Gobiernos de Iraq y Líbano.
Los reportes preliminares sobre la intención de Diab contemplaban una delegación de funcionarios que explorarían posibilidades de más convenios comerciales con Bagdad.
Empero, el asunto clave incluye la firma con todas las especificaciones del intercambio inédito de petróleo por médicos.
En febrero, Iraq acordó suministrar a Líbano 500 mil toneladas de combustible al año a cambio de conocimientos médicos
El ministro interino libanés de Salud, Hamad Hassan, y el titular correspondiente iraquí, Hassan al-Tamimi, quien realizó una visita relámpago a este país, sellaron un acuerdo para concretar ese trasiego comercial inédito.
La anuencia ayudará a la compañía estatal de electricidad a aliviar la escasez de combustible, ante la peor crisis económica y financiera en décadas.
Del otro lado, Iraq, rico en petróleo, mejorará su carencia de medicamentos y atención especializada ante un aumento vertiginoso de la pandemia de la Covid-19 en las últimas semanas.
Líbano recibirá de Bagdad una sexta parte de sus necesidades totales, reveló el ministro interino de Energía, Raymond Ghajar.
Mientras, la nación con costas al mar Mediterráneo aportará su cooperación para formar personal y administrar hospitales, con expertos y equipos especializados que ayudarán a la gestión de instalaciones.
Los cortes de energía, apuntó Ghahjar, forman parte del panorama libanés desde hace 30 años, pero ahora la situación tocó fondo, al advertir que se iría a una oscuridad total si no aparece el dinero para comprar combustible.
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