Aoun también demandó el cumplimiento de compromiso de no iniciar trabajos de explotación de petróleo o gas en las zonas adyacentes al área de controversia.
‘Tengo la obligación de proteger la soberanía, los derechos y los intereses de los libaneses, dijo, y no los descuidaré’.
La demarcación de las fronteras debe ser un tema de consenso nacional y no de división como fortaleza ante las negociaciones, precisó el mandatario.
En otra parte de las conversaciones con Hale, el presidente libanés destacó la importancia de reactivar las conversaciones, a las cuales acompañe Estados Unidos como mediador honesto y justo.
Beirut y Tel Aviv comenzaron un diálogo bajo mediación de Washington y la Fuerza de Paz de la ONU en Líbano que quedó en suspenso ante una solicitud del país de los cedros rechazada por los vecinos del sur.
El equipo libanés modificó la petición inicial de debatir sobre 860 kilómetros cuadrados, a los cuales añadió otros 670 para un total de mil 430.
Hale señaló que su país está listo para facilitar las negociaciones y traer expertos.
También reiteró el compromiso de la Casa Blanca de respaldar a Líbano en la nominación de un gobierno del cual carece el país desde hace ocho meses por la discordia entre sus dirigentes políticos.
Ahora es el momento de una reforma integral. Estados Unidos y la comunidad internacional están dispuestos a ayudar, pero no hay forma de ayuda sin un socio libanés.
‘Aquellos que continúan obstruyendo el progreso de formar un gabinete con una agenda de reformas, arriesgan su relación con Estados Unidos y sus socios y se exponen a medidas punitivas’, declaró.
Hale cumplió este jueves el tercer y último día de una visita a Líbano durante la cual se reunió además con el titular del Parlamento, Nabih Berri, el canciller interino Charles Wehbe y el jefe del Partido Socialista Progresista, Walid Joumblatt.
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