Ello ocurrió después de que las autoridades de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos indicaron una desaceleración del ajuste de las tasas de interés, lo que influyó en bajar al dólar.
El mercado también se apreció favorecido por la escasa oferta del metal, utilizado principalmente en los sectores de la energía y la construcción, ya que los inventarios disminuyeron y las empresas mineras recortaron sus planes de producción.
En ese sentido, el cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subió 0,6 por ciento a siete mil 808 dólares la tonelada, para tocar su máximo desde el 8 de julio, mientras se mantenía en curso a su sexto día consecutivo de ganancias.
Entre otros metales básicos, el aluminio operó con pocos cambios a dos mil 455 dólares la tonelada, el zinc subió 3,5 por ciento a tres mil 269 dólares, el plomo ganó 1,3 a dos mil 22, el níquel sumó 0,6 a 22 mil 70, mientras el estaño descendió 0,4 a 24 mil 250 dólares.
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