La medida de eliminar las subvenciones está programada para iniciarse este mes y los analistas anticipan un incremento del valor de los precios en más de 250 por ciento.
Los observadores se plantean qué valor tendrá esa tarjeta, quién la financiará y hasta qué punto contribuirá al deterioro de la moneda nacional.
El primer ministro interino, Hassan Diab, aspira a que con esa medida haya recortes de 40 a 60 por ciento del actual sistema de subsidio que cubre combustible, trigo y medicamentos.
De tal manera que el Banco Central de Líbano (Banque du Liban-BDL) egresa seis mil millones de dólares al año, una cifra que, según su gobernador, Riad Salameh, es imposible sostener por la crisis económica y financiera del país.
‘El Comité Ministerial tiene previsto presentar una propuesta al Parlamento para introducir una tarjeta de subsidio o una tarjeta de prepago para las familias necesitadas’, dijo un comunicado emitido por la oficina del primer ministro interino.
La nota no explica qué cantidad en efectivo amparará a cada uno de esos documentos.
A juicio del ministro interino de Industria, Imad Hobballah, el proyecto de ley pasará el tamiz del hemiciclo, porque nadie quiere más sufrimiento ciudadano en caso de la eliminación de los subsidios.
Sin embargo, admitió que no hay garantía de que el uso de la tarjeta influya en un colapso mayor de la libra libanesa con respecto al dólar que pudiera canjearse a más de 20 mil por billete verde desde los actuales 12 mil y fracción.
El primer ministro interino advirtió sobre las terribles consecuencias de eliminar subsidios de una sola vez, en tanto que pondría en la ruina a cuatro de los seis millones de residentes en el país.
Diab manifestó sobre la necesidad de proteger a los menos favorecidos antes de levantar las subvenciones, porque a la inversa las repercusiones serían desastrosas para la sociedad libanesa.
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