El oro al contado cedió 0,2 por ciento, a mil 625 dólares por onza, acumulando un declive del 1,3 por ciento en la semana. Los futuros del oro en Estados Unidos decrecieron 0,7 por ciento, a mil 624 dólares.
En ese sentido, el rendimiento de los bonos a 10 años tocó un nuevo máximo desde junio de 2008, mientras que el índice dólar operaba estable, haciendo que el lingote sea una apuesta menos favorable para los inversores.
El oro sigue siendo impulsado por el flujo y reflujo de los rendimientos, así como por la fortaleza del dólar, dijo Michael Hewson, de CMC Markets UK.
Agregó el experto que mientras los rendimientos sigan subiendo, es probable que la dirección del oro continúe a la baja y se rompan los mínimos de septiembre hacia los mil 600 dólares la onza.
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