Según los informes el presidente Nayib Bukele y su gobierno no negoció treguas con los grupos delincuenciales a los que calificó de terroristas y se lanzó a un combate para borrar a las denominadas maras de la geografía local en una apuesta a los que muy pocos daban posibilidades de éxito.
Óscar Peñate, un analista salvadoreño consideró que como resultado de la política oficial ahora hay paz y tranquilidad, más cuando cerca de 57 mil presuntos pandilleros guardan prisión gracias a la implantación del estado de excepción.
En declaraciones en el espacio de entrevista de Noticiero El Salvador, el experto dijo que en el pasado el país registró altos promedios de asesinatos, y la violencia era algo normal. “En los gobiernos anteriores, las cifras de muertos eran más de 30 en un día”, dijo.
Por su parte, el experto René Martínez destacó los resultados del enfrentamiento frontal a los grupos de pandillas lo que, afirmó, no solo se refleja en la reducción de la violencia, sino también en el reposicionamiento de El Salvador como un fuerte destino turístico a escala mundial o una nación en la que los inversionistas fijan su mirada.
Como parte de los resultados económicos de las política de seguridad aplicada por el gobierno, ambos experto coincidieron en destacar que eso abre el camino para la negociación del tratado de libre comercio con China, que cuando se firme, estimaron, dará acceso a los productores salvadoreños a la segunda economía del mundo.
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