Estas instalaciones fueron reabiertas en agosto pasado, pero ante las presiones en el sentido de las sanciones de Occidente la empresa se vio obligada a tomar la nueva decisión.
La cadena, una de las mayores de su tipo en Europa, anunció su decisión de retirarse del mercado ruso, en el que trabajaba desde 2009, debido a la situación bélica en Ucrania.
A fines de julio la compañía puso a la venta su principal establecimiento en Rusia (ahora los restantes) tras anunciar la retirada.
El eventual comprador de dicha tienda adquiriría los derechos de arrendamiento de alrededor de 170 tiendas en 65 ciudades del país, un centro distribuidor de 57 mil 700 metros cuadrados y 210 millones de dólares en reservas de mercancías.
Según los medios de prensa, 40 por ciento del total de las tiendas de la cadena en Rusia tienen contrato de arrendamiento hasta e2050, mientras que el 50 por ciento, cuentan con contratos al menos hasta 2030.
Aunque carecieron de datos al respecto de sus pérdidas, los analistas aprecian que tal medida pone en muy mala situación a la compañía sueca.
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