Wentler, de la compañía germana Combi Litf, estuvo al frente de una operación para escombrar la terminal portuaria, durante la cual comprobó que había más material explosivo mal almacenado en los muelles.
Miles de litros de sustancias peligrosas estaban en contenedores en descomposición que convirtieron al puerto en un campo minado, aseveró.
‘Encontramos productos que, si se mezclan, provocarían una explosión’, apuntó, al decir que nunca antes apreció tal peligro. A juicio del especialista, el puerto tuvo suerte por la distancia entre contenedores, porque de lo contrario, subrayó, hubieran ocurrido detonaciones en cadena.
Después del desastre del 4 de agosto, ocurrieron una serie de incendios en el lugar, pero las llamas no llegaron a las sustancias peligrosas, indicó Wentler.
La empresa de transporte de carga pesada Combi Lift firmó en noviembre un contrato para desalojar la terminal de los restos de la explosión que mató a más de 200 personas, hirió a casi siete mil y destruyó los hogares de 300 mil.
Este mes, esa entidad germana concluyó la tarea de limpiar el puerto, en un proceso que, dijo, reveló el caos letal prevaleciente durante años en la terminal.
‘Nunca había visto una situación como esta en mi vida’, declaró Wentler, quien describió como mezclas químicas corroyeron el metal de centenares de contenedores que almacenaban sustancias peligrosas.
El experto alemán recalcó que vio un mar o un río de sustancias amarillas y verdes en el suelo y, además, estaban burbujeando. Fue un milagro que no detonaran, apostilló.
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