Esta medida persigue facilitar la inclusión de individuos con problemas de salud e incapacidad y permitirles un puesto de trabajo digno.
Los empleadores con al menos 60 puestos de trabajo sin un solo empleado con discapacidad grave en su plantilla tendrán que pagar en el futuro una tasa considerablemente más alta para compensar esta situación.
En el futuro, estos empresarios tendrán que erogar 720 euros al mes por cada puesto de trabajo correspondiente que no se cubra. En tanto, existirán normas especiales para las empresas más pequeñas.
Además, la iniciativa persigue otras regulaciones, como la aceleración de los procedimientos de aprobación en las oficinas de integración.
El ministro alemán de Trabajo, Hubertus Heil, quien presentó el proyecto de ley, declaró que las personas con discapacidad suelen tener cualificaciones superiores a la media y están muy motivadas.
Sin embargo, Heil informó que la tasa de desempleo de las personas con discapacidades graves es más de una vez y media superior a la tasa de desempleo general.
El comisionado del Gobierno para las Personas con Discapacidad, Jürgen Dusel, acogió con satisfacción el proyecto, que ahora sigue su trámite parlamentario.
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