El experto de Ifo Timo Wollmershauser explicó que pese a que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1,9 por ciento, una mayor parte de este pastel tuvo que entregarse al extranjero debido al aumento de los precios de las importaciones.
Wollmershauser agregó que el año pasado se perdieron en Alemania ingresos reales y, por tanto, una riqueza estimada en casi 110 mil millones de euros.
El especialista señaló que la economía germana creció mucho más que la media a largo plazo, pero solo la mitad de lo previsto antes del inicio del conflicto en Ucrania.
Los investigadores del Ifo apuntaron que, como gran parte de la energía y los productos intermedios son importados y los precios suben mucho, una parte cada vez mayor de los ingresos generados en Alemania se destinan a pagar la factura de las compras en el extranjero.
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