Los vegetales que más ascendieron en valor resultaron los pepinos, con 26,2 por ciento, y los tomates con 16,9 por ciento, mientras que el alza de precios al consumidor germano fue del 7,9 por ciento en 2022.
El aumento en las frutas fue mucho más moderado, con un incremento del tres por ciento en comparación con 2021.
La organización de consumidores Foodwatch reiteró su reclamo de que se suprima el IVA (impuesto sobre el valor agregado) en las frutas y verduras, así el Gobierno alemán aliviaría el bolsillo de personas con poco dinero.
En ese sentido, la organización consevacionista WWF abogó también por reducir o eliminar a corto plazo el IVA de productos saludables como frutas, verduras y legumbres.
Esta entidad considera necesaria una reorientación fundamental de la fiscalidad alimentaria hacia un impuesto de sostenibilidad. Junto con el fuerte aumento de la energía, el encarecimiento de los alimentos (más del 13,4 por ciento) también impulsó la inflación el año pasado.
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