Según las previsiones del Gobierno, después de que la mayor economía de Europa superara mejor de lo esperado las consecuencias del conflicto en Ucrania ahora cabe la posibilidad de poder enfrentar la recesión, señaló un informe.
Las más recientes previsiones de ese ministerio señalan que la economía de la nación germana crecerá 0,2 por ciento en 2023.
A finales del año pasado Berlín auguró una contracción del producto interno bruto (PIB) del 0,4 por ciento en un contexto de subida de los precios de la energía para el sector industrial y de caída del poder adquisitivo.
Muchos institutos económicos y expertos también pronosticaron en ese momento una caída de la riqueza en 2023, pero en las últimas semanas revisaron al alza sus augurios.
El ministerio de Economía afirma ahora que Alemania resistió la crisis energética, algo que algunas voces ponen en duda, no solo para este país sino para los restantes de Europa.
Oportunamente, el jefe del gobierno, Olaf Scholz, se mostró convencido de que el país no entraría en recesión, sin embargo muchos parámetros aparecen preocupantes.
Pese a ello, el informe de este miércoles señala que los precios de la energía bajaron en los recientes, gracias a un invierno suave en Europa y a los esfuerzos de Alemania por aumentar su suministro de gas natural licuado.
mem/rfc
















