Durante la Convención Nacional Demócrata que se desarrolló esta semana de forma reducida en Milwaukee, Wisconsin, varias figuras conocidas del partido rojo intervinieron para expresar su apoyo al nominado por la fuerza azul para las elecciones del 3 de noviembre próximo.
Esos y otros republicanos decidieron dar su respaldo a Biden, en lugar de al candidato de su propio partido, el actual gobernante estadounidense, Donald Trump, pues muchos de ellos critican la gestión del mandatario en gran variedad de áreas, desde la pandemia de la Covid-19 hasta asuntos de seguridad nacional.
Durante la convención demócrata, que se realizó desde el lunes hasta el jueves, el exgobernador de Ohio John Kasich dijo a los votantes independientes y a los miembros de su partido que Biden es un líder que escuchará todas las perspectivas.
En su intervención virtual, Kasich declaró que el país no podía permitirse cuatro años más de Trump en la Casa Blanca, pronunciamiento que, según el diario The New York Times, habría sido impensable antes en boca de un republicano que durante décadas abogó por causas conservadoras.
Otras figuras del partido del presidente que se dirigieron a la cita de la fuerza azul fueron la exgobernadora de Nueva Jersey Christine Todd, la exrepresentante Susan Molinari, el exfuncionario de la administración Trump Miles Taylor y el exsecretario de Estado Colin Powell, entre otros.
En el evento en el cual Biden fue confirmado como el candidato demócrata también mostraron videos de votantes republicanos que dieron su apoyo al exvicepresidente de cara a los comicios y expresaron su desilusión con el actual mandatario.
Además, el jueves, el mismo día en que Biden pronunció su discurso de aceptación de la candidatura, más de 70 republicanos exfuncionarios de seguridad nacional calificaron a Trump como «no apto para dirigir» y afirmaron que votarán por el demócrata en noviembre.
En una carta difundida ese día, los firmantes acusaron al actual jefe de la Casa Blanca de socavar el estado de derecho y participar en un comportamiento corrupto, y de difundir información errónea y socavar a expertos en salud pública durante una crisis nacional.
No está claro si el apoyo público de esas y otras personas conocidas del partido rojo llevarán a otros republicanos a inclinarse a favor de Biden, sobre todo cuando Trump sigue siendo muy popular entre la base de su formación política.
Pero sus comentarios públicos podrían permitirle a Biden remarcar el mensaje transmitido el jueves de que, aunque es un candidato demócrata, será un presidente estadounidense, que trabajará con la misma fuerza por sus seguidores y por quienes no lo apoyan.
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