Dicha instancia significó este lunes la elevación hasta el 0,9 por ciento de su previsión de crecimiento del producto interno bruto (PIB) de la región de moneda única para 2023, una mejora de seis décimas con respecto a sus más recientes estimaciones, y aleja que de momento entre en recesión.
Así, las nuevas proyecciones apuntan a un crecimiento económico este año en los países del euro y del 0,8 por ciento en el conjunto de la Unión Europea (UE), cinco décimas más de lo que calcularon en otoño, para después acelerar hasta el 1,5 y el 1,6 por ciento respectivamente para 2024.
Además, el Ejecutivo comunitario dibuja un escenario de descenso gradual de la inflación en los próximos dos años, situándose en el 5,6 por ciento en la eurozona y en el 6,4 en la UE al cierre de este ejercicio (casi tres puntos menos que la inflación media de 2022 en ambos casos).
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