Por su parte el producto interno bruto (PIB) del conjunto de la Unión Europea (UE) se mantuvo estable en el mismo período.
El organismo mantiene así sus estimaciones preliminares, que confirman la ralentización económica pero descartan por ahora la contracción entre octubre y diciembre del año pasado (muchas instituciones lo preveían).
Bruselas concluyó que el bloque evita por poco la recesión técnica gracias a un comportamiento de la economía mejor de lo esperado en el tramo final de 2022.
Ese comportamiento derivó de la disminución de los precios energéticos y de un mayor dinamismo en la creación de empleo.
Pese a ello, el incremento del 0,1 por ciento en la zona euro y el estancamiento en el bloque (cero por ciento) en los últimos tres meses de 2022 contrastan con el crecimiento económico del 0,3 por ciento observado en ambas zonas en el trimestre anterior y suponen un aumento del 1,9 y del 1,8 por ciento, respectivamente, en tasa interanual.
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