El ministro Economía, Robert Habeck, subrayó en la inauguración la importancia del emplazamiento de la producción en Alemania, en la región de Lusacia (noreste).
Dijo que una determinada parte de la producción estará radicada en Europa, a partir de una política de seguridad económica, independencia y solidez.
La fábrica, para la que BASF invirtió varios centenares de millones de euros, podrá producir materiales para la parte catódica de las baterías de iones de litio de unos 400 mil coches eléctricos por año (el inicio de la producción en serie está previsto para 2025).
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