El investigador principal del caso, Tarek Bitar, recibió pruebas de un equipo francés que durante dos semanas analizó el terreno donde ocurrió la detonación.
En opinión de Bitar, son tres las hipótesis, un error en un proceso de soldadura que provocó un incendio y luego la explosión; intencionalidad en el hecho y ataque por un cohete dirigido.
La catástrofe aconteció por la ignición de dos mil 750 toneladas de nitrato de amonio que al estallar mataron a más de 200 personas, hirieron a unas seis mil y destruyeron miles de viviendas.
Bitar apuntó que los expertos franceses realizaron su labor tres semanas después del incidente y una de las teorías quedó descartada, aunque no explicó cuál.
El acento del trabajo está puesto en las dos restantes hipótesis, acotó. Muchos obstáculos impidieron una determinación más rápida de las causas de la catástrofe, entre ellas partes que no cooperaron y un cambio de investigador a los seis meses de iniciada la pesquisa.
En febrero último, sustituyeron al investigador Fadi Sawwan por Bitar, tras demandas de políticos de alto rango que rechazaron presentarse a declarar.
La explosión es considerada la mayor de su tipo no nuclear de la historia del país, como resultado del mal almacenaje de material explosivo desde 2014.
Pese a la conmoción mundial por el suceso y el nivel de devastación, las familias de las víctimas dudan sobre la posibilidad de que los responsables sean enjuiciados por un sistema al cual califican de corrupto y venal.
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