Ello se debió a que los inversores actuaron con cautela a la espera de los datos de inflación de Estados Unidos de finales de esta semana, con el fin de evaluar el impacto de las alzas de tasas de interés y si se prevé un mayor endurecimiento de la política monetaria.
En ese sentido, el oro al contado cotizó a mil 923,49 dólares la onza, mientras que los futuros de ese metal en Estados Unidos cedieron 0,2 por ciento, a mil 929 dólares.
Por demás, el repunte del viernes se vio rápidamente frenado por la idea de que el último informe de empleo de Estados Unidos no permitirá todavía a la Reserva Federal (Fed) detener sus subidas de tasas, dijo Han Tan, de Exinity.
El precio del metal dorado descendió más del siete por ciento desde que tocó niveles casi récord a principios de mayo, ya que los inversores redujeron las expectativas de que la Fed ponga fin a su ciclo de subidas de tasas.
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