El canciller iraní, Mohammad Yavad Zarif, suscribió en las redes sociales que desconfía de la voluntad estadounidense de apegarse al pacto multilateral, del cual se apartó en mayo de 2018.
‘Aún no está claro si el presidente de Estados Unidos (Joe Biden) y su secretario de Estado, Anthony Blinken, están dispuestos a abandonar la política de ‘máxima presión’ ordenada por Donald Trump y Mike Pompeo’, apuntó.
Y tampoco si abandonarán el terrorismo económico como palanca para negociar, añadió.
Zarif respondió de esa manera a Blinken, quien puso en evidencia la actitud de Irán hacia el PIAC.
Según el jefe de la diplomacia estadounidense, no estaba seguro sobre la intención de Teherán de reanudar por completo sus compromisos con la anuencia firmada en 2015.
‘Irán está comprometido con el acuerdo nuclear. Solo hace falta que Blinken lea el párrafo 36 del tratado’, apostilló Zarif.
En Viena, Austria, están en desarrollo negociaciones para encarrilar el PIAC que contemplan el regreso norteamericano a su seno.
Tras su salida, Estados Unidos reimpuso todas las sanciones levantadas en virtud del acuerdo e impulsó una campaña de ‘máxima presión’ para imponer otro pacto y destruir la economía iraní.
La República Islámica respondió con máxima resistencia, así dijeron sus dirigentes, y comenzó a recortar de forma gradual sus obligaciones nucleares, pero sin abandonar el PIAC.
Las medidas adoptadas por Teherán están incluidos en los artículos 26 y 36 del tratado, en tanto que permiten a los signatarios tomar decisiones correctivas caso de que algún otro incumpla con lo establecido.
En todo caso, el violador del PIAC es Estados Unidos, alega Irán, y solo después de eliminadas y comprobadas las medidas coercitivas, dijeron sus autoridades, la república islámica volverá a lo convenido.
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