El representante iraní ante la ONU, Majid Takht Ravanchi, comunicó al Consejo de Seguridad del máximo organismo mundial que Teherán no tuvo papel directo o indirecto alguno en esas acciones.
Cualquier intento de atribuir esos incidentes a la República islámica, dijo el diplomático, es falso, sin fundamento y carece de información creíble.
Irán rechazó también la interpretación de Estados Unidos sobre el artículo 51 de la Carta de la ONU para justificar su ilegal ataque del 27 de junio contra posiciones en Siria e Iraq, acotó Takht-Ravanchi.
En todo caso, agregó, tales acciones constituyen una violación de la soberanía de esos dos países.
Washington argumentó que bombardeó los dos sitios para disuadir a Irán y a las que considera milicias respaldadas por la nación de los persas, de llevar a cabo ataques contra intereses norteamericanos en Iraq.
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