Ambos afirmaron que conocieron por medios informativos la solicitud para interrogarlos emitida por el juez Tarek al-Bitar, aunque la aceptaron sin necesidad de permiso por el Parlamento.
También expresaron su voluntad de cooperar para llegar a la verdad y concretar responsabilidades sobre lo ocurrido.
Al-Bitar sustituyó en febrero pasado a Fadi Sawwan, a quien destituyeron después de peticiones de Khalil y Zoaiter que contemplaban señalamientos sobre conflictos de intereses.
El primer ministro interino Hassan Diab rechazó comparecer ante Sawwan y lo justificó con argumentos similares, pero ahora volvieron a llamarlo para someterlo a interrogatorio.
La casa de Sawwan sufrió daños por la detonación en la terminal portuaria que causó la muerte a más de 200 personas, heridas a unas seis mil 500 y pérdidas calculadas en miles de millones de dólares.
Otros convocados a declarar son el exministro del Interior Nouhad al-Mashnouq, el jefe de Seguridad General Abbas Ibrahim, el jefe de Seguridad del Estado Tony Saliba, el exjefe del ejército Jean Qahwaji, el exjefe de inteligencia militar Camille Daher y dos exoficiales de inteligencia militar.
Las familias de las víctimas exigen justicia con pocas esperanzas de transparencia e independencia en el proceso judicial ante una tradición de impunidad para la elite política que prevaleció durante décadas.
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