‘La sangre de nuestros mártires todavía está en el suelo, áasí que no nos conviertas en asesinos! Estamos dispuestos a tomar nuestro derecho por la mano y comenzaremos a escalar a partir de esta noche’, indicó un portavoz de las familias.
Sawwan fue destituido este jueves por el Tribunal de Casación de Líbano por impugnaciones de dos exministros a quienes acusó de negligencia.
Esa decisión implica el nombramiento de otro magistrado para continuar la investigación y más retraso, pese a que la detonación ocurrió el 4 de agosto pasado y aún no hay resultado alguno.
Las familiares de las víctimas y sobrevivientes culpan a la elite gobernante de negligencia por permitir el mal almacenaje durante años de tres mil 750 toneladas de nitrato de amonio, las causantes del desastre.
La explosión mató a unas 200 personas, hirió a más de seis mil y destruyó los hogares de unas 300 mil.
En la percepción popular, surgían dudas de una investigación transparente e independiente, en tanto que en Líbano es notoria la impunidad en estos casos, comentaron analistas.
Sawwan acusó y citó para interrogar al primer ministro interino Hassan Diab y a otros tres extitulares bajo sospecha de negligencia.
Dos de los exministros impugnaron al juez investigador en diciembre, con el pretexto de que violó procedimientos legales y constitucionales, y demandaron su remoción.
Las familias de las víctimas aplaudieron la decisión de Sawwan de convocar a funcionarios de alto rango y a su decisión de enjuiciar a los responsables, aunque fueran de la cúpula política dominante.
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