Esos males que devoran la nación, dijo, han sido expuestos por esa catástrofe y surgieron características del estado profundo que gobierna en realidad.
Lo ocurrido en la terminal portuaria destapó la verdad de la política libanesa, que se basa en la venalidad y el clientelismo, añadió en un comunicado difundido hoy.
Tales flagelos son solo algunas de las violaciones comunes en todas las instituciones públicas dominadas por grupos políticos importantes o sectas.
‘No habrá justicia real en Líbano, precisó, hasta que se haga justicia en la explosión del puerto de Beirut’.
Los libaneses no pueden sentirse seguros a menos que se revelen todos los hechos de la catástrofe, cuyos efectos humanitarios, psicosociales y devastadores siguen presentes en esta capital y en el país, acotó.
Diab dijo que los hechos completos del desastre quedarán ocultos si no se conoce a quién se le ocurrió traer esos materiales y por qué; cómo fue y por qué los dejaron en el puerto durante siete años y cómo ocurrió la detonación.
La explosión del 4 de agosto de 2020 en el puerto libanés dejó un salto de 218 personas muertas, seis mil 500 heridas y arrasó las casas de 300 mil.
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