Por ese motivo, sugirieron abandonar el diálogo en Viena, Austria, que sostienen la República islámica y los signatarios del Plan Integral de AcciÓn Conjunta (PIAC) o acuerdo nuclear para revivir ese pacto.
Estados Unidos no es fiar, aseguraron, por lo tanto, el recién instalado gobierno iraní presidido por Ebrahim Raisi, debe retirarse de las negociaciones.
Según los resultados de la investigación, Washington carece de voluntad para levantar las sanciones antiiranìes.
Desde abril último, Irán, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China negocian reactivar el pacto, abandonado por Washington en 2008 a la orden del presidente Donald Trump, quien reimpuso medidas opresivas contra Teherán, desechadas en el PIAC.
Estados Unidos participa de manera indirecta en esos diálogos, tras declaraciones del actual jefe de la Casa Blanca, Joe Biden, sobre su interés de retornar a la anuencia.
Las autoridades de la República Islámica exigen total levantamiento de las sanciones y una vuelta al cumplimiento por todos de los compromisos del acuerdo nuclear sellado en 2015.
Pero, los norteamericanos quieren reescribir el convenio e introducir restricciones al programa disuasivo de defensa de Irán y a su influencia en Medio Oriente, los cuales Teherán afirma que no son negociables.
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