El reporte de la Agencia Nacional de Noticias da cuenta que el incidente comenzó con una pelea a puñetazos y más tarde el occiso recibió un balazo derivado del cual falleció en un hospital en la cercana ciudad de Zgharta.
Líbano lleva meses con una grave escasez de combustible que provocó largas filas en las gasolineras y sumió al país en la oscuridad.
La falta de hidrocarburos la atribuyen al contrabando, acaparamiento e incapacidad del Estado para garantizar su importación.
En días recientes, la crisis se agravó con la reducción de subsidios y la elevación de precios de bienes básicos acarreada por tal alza.
De igual manera, influye la devaluación de la moneda nacional que de una tarifa oficial de mil 500 libras libanesas por dólar estadounidense, ahora llegó a 20 mil en el mercado negro.
El precio de un galón (3,78 litros) de combustible aumentó 220 por ciento en lo que va de año a consecuencia de lo cual hay un pánico generalizado y a la vez una próspera comercialización ilegal.
La compañía nacional de electricidad, Electricite du Liban, que depende del combustible importado, suministra solo una hora de servicio a los usuarios, al tiempo que los dueños de generadores comenzaron a reducir sus prestaciones para ahorrar combustible y hay una virtual paralización de todo.
mem/arc
















